A veces me gustaría ser
ave
y echar mis alas a volar,
para contemplar los
cielos,
mirar a la tierra y al
mar.
Ir hasta mi pueblo del
alma
y a sus gentes saludar
ver a mi madre de nuevo
y abrazarla una vez más.
Y los recuerdos que tengo
nunca se me han de borrar,
porque los tengo tan
dentro
que no los puedo olvidar.
Pero si tuviese alas,
quizás no podría andar
para dar los pasos firmes
a la hora de pisar,
y sentir la sensación
de volver a recordar,
los caminos de mi pueblo
por los que he de caminar,
y estos versos que
compongo
poderlos yo recitar,
a mis paisanos queridos
y a todos los demás.
Ricardo Martínez Moreno de El Provencio (Cuenca)
Sada (A Coruña) 3 de octubre de 2013